Título original: Dracula
Autor: Bram Stoker
Editorial: Debolsillo
Fecha publicación: Abril 2012
Páginas: 514
Reseña: hacía ya bastante tiempo que me había propuesto acometer la lectura de este clásico libro de vampiros que dio origen al género, este relato del siglo XIX escrito por la pluma de Bram Stoker. Un relato que, aunque a primera vista se crea que pertenece al género de terror, a medida que se avanza en su lectura, se vislumbra que este no es más que un trasfondo dentro de una apasionante historia de amor y amistad; una historia en la que todos los protagonistas dejan de lado su egoísmo y sus intereses personales en fin de un bien mayor.
Todo comienza con el viaje de Jonathan Harker a tierras rumanas para entrevistarse con un misterioso conde que había efectuado la compra de la mansión Carfax en Londres. Este no es otro que el conde Drácula. Al iniciar su trayecto hacia la residencia del conde, recibe múltiples advertencias con el objetivo de disuadirlo a llevar a cabo su cometido. A pesar de ello, Jonathan considera que no son más que tontas supersticiones y decide acudir al castillo de Drácula.
Por el camino descubre que nada es lo que parece y que todo parece marchar con retraso, cogiéndole en mitad de su trayecto la caída de la noche y siendo recogido por un misterioso personaje de fuerza desmesurada y helado tacto.
Una vez en la casa del conde, Jonathan se da cuenta de que este solamente aparece una vez se pone el sol y se retira con la salida del mismo. Ante este, hecho, comienza a investigar los recovecos más oscuros del castillo y, pese a que el horror y la desazón envuelven su persona, se arma de valor para adentrarse en los aposentos del conde, descubriendo así un terrible secreto.
Paralelamente a esta historia, su prometida Mina reside en Whitby en compañía de su mejor amiga Lucy sin recibir noticias de su marido y haciendo frente a un comportamiento extraño en su propia compañera. Lucy ha comenzado a padecer sonambulismo y, en ese estado de trance, trata de escapar de casa en varias ocasiones. En una de estas huidas, Lucy es seguida por Mina hasta el cementerio, donde vislumbra junto a ella una sombra de ojos rojos como el fuego.
Desde este momento, da comienzo una historia de diablerie que se convierte en un referente para la literatura actual y a la que no ha alcanzado ninguna historia de vampiros hasta el momento.
Para mí, Stoker tiene dos aciertos a la hora de desarrollar la historia:
- El primero es la forma de escribirla puesto que me ha mantenido enganchado a la misma de una forma que nunca pensé que lo hiciera. la historia se desarrolla en forma de diario; un diario múltiple protagonizado por el propio Jonathan, por Mina, por Lucy, por el doctor John Seward y por el archiconocido doctor Van Helsing. Stoker hace que ninguno de los personajes tenga el conocimiento global de lo que ocurre y, de esa forma, se ven "obligados" a interactuar entre ellos para poner en común sus conocimientos y experiencias con el fin de tener una visión completa del problema e ir resolviendo las dudas en sus actos.
- El segundo es la desaparición de Drácula. ¿Cómo consigue Stoker enganchar al lector en una historia sobre un conde que prácticamente no aparece a lo largo de la obra de forma explícita? No tengo respuesta para ello, salvo decir que su ausencia es lo que más me alentaba a la lectura pues cada vez que hacía acto de presencia, lo hacía dejando marca.
El ritmo de lectura es trepidante y la historia atrapa al lector. No podrás escapar de las garras de Drácula y pobre del que oiga un aleteo nocturno contra su ventana...
Recomiendo esta lectura a todo el mundo. Todos deberíamos hacer un hueco en nuestras vidas para leer un clásico como este, donde se desmitifican las actuales historias que no son más que un romance prohibido. Esto sí que es una historia de amor, lucha, desesperación y de puro horror.
Sinopsis: Jonathan Harker viaja a Transilvania para cerrar un negocio inmobiliario con un misterioso conde que acaba de comprar varias propiedades en Londres. Después de un viaje plagado de ominosas señales, Harker es recogido en el paso de Borgo por un siniestro carruaje que lo llevará, acunado por el canto de los lobos, a un castillo en ruinas. Tal es el inquietante principio de una novela magistral que alumbró uno de los mitos más populares y poderosos de todos los tiempos: Drácula.
5/5

